Por fin tenemos internet en casa, lo suficientemente rápido para no desesperarme en el intento de acceder al blog, así que por fin os puedo contar nuevas aventuras de esta locura nuestra de dejar todo y marchar, con gata incluida, al otro lado del mundo, a probar suerte hasta que nos echen.
El día 22 de noviembre partimos en lo que fue un eterno viaje de 4 vuelos (Gran Canaria - Madrid, Madrid - Moscú, Moscú - Bangkok (parada de 3 días), Bangkok - Chiang Mai). Por fin. Si ya de por sí, estos cuatro vuelos habrían sido una paliza para nosotros, imagina el "pequeño" complemento de 5 kilos, nuestra gata Lima, que por supuesto, como una más de la familia, tenía que venir con nosotros. Deberíamos salir en los anuncios de animales de la campaña de verano "Él no lo haría". La verdad es que no puedo tener ninguna queja de la gata, se portó de maravilla en todos los vuelos menos en el primero (imagino por la novedad de la experiencia) y las tres últimas tres horas del vuelo Moscú - Bangkok (imagino porque ya estaba hasta los...). Pero entiendo totalmente cualquier queja por su parte teniendo en cuenta que Las Palmas y Chiang Mai están separados por 11.670 kilómetros y ha estado unas 18 horas metida en un transportín de 54 x 35 x 28cm. Es una crack!!
Una vez instalados en Chiang Mai, nos hemos dedicado a:
- Buscar casa, que como muchos sabéis tuvimos la suerte de encontrarla en dos días, no nos pusieron problemas para tener a Lima y estamos en pleno centro.
- Comer bien y barato. Es sorprendente la cantidad de sitios vegetarianos, veganos y de healthy food que hay por aquí. Saben lo que son los superfoods, aman el sésamo negro y te dan chupitos de "wheatgrass" y kombucha tea. (lo más de lo más entre los cruditarianos). Así que está siendo muy fácil cuidarme.
- Trabajar online. Me estoy dedicando a www.cosmetica-organica.com y a ser digital nomad con pequeños proyectos online.
- Hacer algo de turismo: Hemos ido al Doi Suthep, cataratas de alrededor y al Tiger Kingdom. Muy turístico todo pero el templo impresionante.
- Ver el Loi Krathong: una fiesta llena de globos ovni y ofrendas que dejas en el rio para que te de suerte.
- Visitar mercadillos nocturnos, llenos de cosas baratísimas que te dan ganas de comprarte todo, hasta los patucos étnicos, pero me estoy conteniendo.
- Conocer gente: hemos tenido ya alguna noche de "fiesta" con otros digital nomads, donde además de practicar inglés, aprendí y me inspiré bastante en el tema online.
- Liarla parda (como diría una amiguita que tengo por ahí): esto ha sido más André...en hazañas como: perder las llaves de la bici, dejar las llaves de la habitación del hostal dentro y cerrar, bloquear el water...Mi niño tuvo la gran idea de tirar la arena de la gata por el water, la cual yo rechacé en un principio pero no sé porqué acabé ayudándole en el crimen...(tengo que aprender a decir NO). El resultado fue un water bloqueado, con los consiguientes efectos colaterales y un poco de imaginación a la hora de ir al baño. Lo intentamos todo: desatascador tradicional, Mr. Muscle, serpiente. Metió las manos en nuestro water medio vecindario y nada. Finalmente, se resolvió todo gracias a un fontanero hipster (su camiseta así lo proclamaba) que llegó con un desatascador de toda la vida, un poco mejor que el nuestro, y con sus movimientos profesionales ha conseguido desatascar nuestro, ahora querido, water en 5 minutos por 600 baht (seguro que ha sido un timo).
Cambiando de tema a algo más glamuroso. He ido a mis primeras clases de yoga y la verdad que es todo un mundo por descubrir. De momento creo que se trabaja más con Pilates pero he descubierto un tipo de yoga muy divertido y que creo que se convertirá en mi yoga favorito. Os contaré más en otro post.
Y poco más que contar. De momento creo que os podéis hacer una idea que cómo es la vida aquí. En breve...una de pros y contras de vivir en Tailandia.
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