Acaba marzo. Un mes lleno de deporte, experiencias nuevas, clases de Pilates, paseos en bici y yoga. Prácticamente he hecho algo de deporte todos los días. Y me ha sentado bien. Hasta creo que he perdido algo de peso. Era mes de cuidarse.
Si de algo me ha servido este reto, ha sido para descubrir un poco más el yoga y darme cuenta de que quiero ser profe de yoga (sí, también ;) en un futuro. Todavía es pronto. Sólo llevo 4 meses practicándolo pero veo muchas posibilidades de conectarlo con el Pilates y hacer unas clases inolvidables. Atentos señores y señoras que Marta se va a convertir en una yogi ;)
También he recuperado la danza en mi vida. O algo así. Imaginad una discoteca llena de gente con los ojos cerrados e improvisando bailes. Cada uno a su ritmo, según su estado de ánimo ese día. Estamos acostumbrados a bailar siempre dentro de un canon, estático y casi robótico. Pero, ¿qué pasa si el cuerpo en una canción te pide dar vueltas cual bailarina? ¿O hacer el robot? ¿O saltar a lo Dirty Dancing sobre el chico de enfrente? Sí, todos lo hemos sentido alguna vez pero sólo unos pocos, siempre los más borrachos, lo hemos hecho. Pues algo así es lo que hice hace unas semanas. Fui a una clase de "Dance Mandala", baile y meditación en movimiento. Sí, lo sé, suena súper friki pero básicamente es bailar durante una hora con los ojos cerrados. Hacer lo que el cuerpo te pide, rodeada de gente, todos haciendo lo que les da la gana, bailando libremente al ritmo de música y una profesora que va animando el cotarro. O algo así. Al principio era muy raro. Por supuesto, curiosa que es una, no cerré los ojos durante toda la hora. Muy divertido. Surrealismo en movimiento. Había una que gritaba y todo de vez en cuando...Luego me dijeron que me había metido en una clase de nivel avanzado. No digo más. Pero desde entonces he decidido hacer un día a la semana de danza libre en casa durante una hora. Me pongo mi música favorita y bailo. Simple y barato. Os invito a probarlo. Ya me contaréis.
Poco más que contar tengo. Abril va a ser un mes de cambios. Nos vamos a Laos, es el año nuevo Thai (aquí estamos en el 2556) y a finales de mes dejamos Chiang Mai y nos vamos a Koh. Has leído bien: Koh. Significa isla en Thai. Cómo todavía no sabemos en qué isla acabaremos, la hemos bautizado como Koh, a secas. Espero poder escribir el siguiente post desde una hamaca y contaros bien cómo ha ido el mes de abril. El reto: ser más asertiva. ¿Lo conseguiré?
http://es.wikipedia.org/wiki/Asertividad

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