jueves, agosto 08, 2013

30 veranos

 22

Si pienso en cómo ha cambiado mi vida sólo en los últimos diez años, casi me mareo. Estoy a punto de cumplir 30, ese maravilloso número que muchos temen y otros desean,  así que no veo mejor momento que, inspirada por un post de una amiga que también cumplió 30 este año, hacer un repaso de los últimos 10 años en mi vida.

Si el día que cumplí 20, mi futura yo se me hubiera aparecido al más puro estilo "The Time Traveller's Wife"(gran libro, por cierto) y me hubiera dicho que celebraría los 30 en Tailandia, me habría echado a reír. Imposible. No es que no me gustara la idea, mi parte soñadora y viajera es justo lo que habría hecho, pero con 20 recién cumplidos estaba todavía en el modo "paquete", donde sólo piensas en acabar la carrera, encontrar un buen trabajo y quizás algún hombre con el que tener algún día hijos. Esto último lo veía más difícil, pues mi faceta ligona y conquistadora nunca ha estado muy presente.

No imaginaba yo que el viaje y la experiencia que estaba a punto de vivir me cambiaría tanto la vida...Pero vayamos año por año, que merece la pena:

Los 20: Dejo por primera vez mi casa para irme de Erasmus a Rimini (Italia). Sólo tenía planeado ir 6 meses y volver para acabar la carrera en Junio pero algo cambió en mí, y por primera vez en mi vida tomé las riendas y decidí quedarme 4 meses más. Mis amigos de toda la vida suelen hablar de una Marta Pre-Italia y una Marta Post-Italia...Yo prefiero la post :)

Años después me he dado cuenta de lo mucho que me ayudó el Erasmus para empezar a ser quien yo quería ser y no quien mi familia y la gente quiere que sea. No es que mi familia no me haya dejado ser yo misma, es que mi personalidad adaptable y tímida no dejaba salir a la Marta aventurera, soñadora y libre que llevaba dentro. No puedo expresar todo lo que cambió en mi ese año y no quiero aburriros, pues podría escribir un post sólo dedicado a ese año. Digamos que fue un año intenso, donde viví experiencias únicas, hice amigas que todavía sigo teniendo y descubrí lo que es ser independiente, libre y plenamente feliz.

Los 22, 22, 22: Me independizo y me voy a vivir con el holandés, a Manchester. Todo el mundo piensa que se me ha ido la olla. Con muy poco apoyo por parte de familia y amigas, cojo la maleta y me largo, enamorada y acojonada.

Los 23: Tras un año en Manchester donde todo ha ido muy bien, tanto laboral como amorosamente, volvemos a España y probamos suerte en las islas afortunadas, donde estudio un máster que acabaría llevándome a mi siguiente trabajo, nada que ver con Turismo, pero que me encanta.

Los 24: Un año bastante aburrido, de estudios, visitas y vida corriente.

Los 25: Encuentro trabajo en Las Palmas y empieza la época de asentamiento canario. Tengo un trabajo fijo, una jornada de 9 a 5 en un trabajo que me gusta, con compañeros que más tarde sería amigos. Nuevas experiencias laborales y un una vida dedicada al curro y a la nueva vida en Las Palmas.

Los 26: Una gata aparece en nuestras vidas. Lima, la futura gata viajera. Canariona de Vecindario, callejera y madre soltera, que pronto se convertiría en algo parecido a un gato-perro-hijo.

27: Un nuevo sueño aparece en mi cabeza durante un viaje a Malasia. ¿Por qué no vivir en Asia durante un tiempo? Probar suerte de nuevo, viajar, descubrir culturas y nuevas experiencias.

28: Un año de cambios: Me hago vegetariana y profesora de Pilates MAT. Sin quererlo me empiezo a interesarme en una vida más sana y empiezo a ver resultados en mi salud.

29: El gen viajero está más activo que nunca. La crisis en España parece que lo acentúa. Y con ese sueño de los 27, André (el holandés alto del que os hablé antes), la gata y yo, volvemos a coger las maletas y volamos hasta Tailandia, donde estoy ejerciendo de profesora de Pilates, soy libre y feliz.

Parece que los 20 han sido años de viajes transformantes, de cambios externos e internos. Si la vida es un viaje, doy gracias por haberme dejado vivirla a mi manera. Y si es un regalo, como una muy buena amiga canaria me dijo hace poco, doy gracias por tener la suerte de disfrutar de este pedazo de regalo cada día. Soy de las que piensan que las cosas nos pasan muchas veces porque nos las merecemos (sí, creo en el karma) y las que no son como queremos, algo nos tienen que enseñar. Pero también creo que no debemos dejar que la vida nos pase por delante, que si queremos algo mucho, tendremos que mover el culo y ponernos a trabajar para conseguirlo.

Si alguien me pregunta dónde estaré dentro de 10 años, tal y como ha cambiado todo en estos 10 últimos, no tengo ni idea... ¡Pero tengo ganas de descubrirlo!

Espero que la vida me vaya llevando por donde debería ir, que sepa aprovechar cada día, cada momento. Y que pueda decir cuando esto se acabe que el viaje mereció la pena, que viví, que no dejé la vida pasar sin haberla disfrutado. Y que pueda seguir dando gracias a la vida por regalarme a la gente que forma parte de ella, los lugares y las experiencias que forman parte de ella.

Y ahora, dejándonos de filosofear, la pregunta del día

¿Qué has hecho tú en los últimos 10 años? ¿Has vivido o has dejado la vida pasar?

Todavía estás a tiempo de VIVIR. 

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